Capítulo 60: “Con mis hijos no te metas”

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Jacome primera comunicon

“Con mis hijos no te metas”. Ese es el grito de guerra –con tono de amenaza– de una agrupación conservadora que te regala simpáticos globitos en el ciclopaseo, que postea en las redes sociales consignas anti-gai, anti-lesbiana y anti-transgénero. Ellos, con su límpida vestimenta blanca –a mi me recuerdan al KKK– cuestionan las ideologías de género, y se oponen al reconocimiento de la ley a las diferentes orientaciones sexuales. Ellos defienden la familia nuclear. Para ellos la única familia posible es el trinomio heterosexual padre – madre – hijos. Ellos replican las declaraciones de los venerables obispos de la patria. Uno de ellos, nada menos que el Arzobispo Ruiz Navas, hace poco escribió que “ los ciudadanos homosexuales deben ser respetados y protegidos, en cuanto son personas humanas. Este respeto no implica aceptar su estilo de vida, más en concreto, no implica aceptar la unión de dos gais, de dos lesbianas como matrimonio”. Eso nada menos dijo dicha autoridad eclesiástica, lo que ha llevado a preguntarse a muchos, entre ellos a la articulista Ivonne Guzmán, si “¿le importa a la Iglesia cómo se siente alguien cuya familia es maltratada de palabra, obra u omisión por una institución en la que cree?”, porque “supongo que algún prelado se habrá dado cuenta de que esos “gais y lesbianas” de los que habla con negligencia Monseñor Ruiz Navas son hijos, hermanos, padres, madres, tíos del 90 por ciento o más de sus fieles”.

Yo pregunto algo más: ¿le importan, a aquellos que gritan “con mis hijos no te metas”, la vida y la lucha para vivir con algo de normalidad, de centenares de miles de gais, lesbianas, trans, bisexuales, etcétera, marginados de por vida, estigmatizados y maltratados por todos? Por lo que expresan en sus manifiestos, nada, porque ellos son–ya nos hizo entender Ruiz Navas– ciudadanos a los que no se debe aceptar. ¿Les importa acaso la madre soltera, el padre que vive con su hijo, los abuelos que viven con sus nietos, la persona sola que decidió que su familia es ella misma, o sea, cualquiera que no adopte el supuesto ideal de la familia nuclear? ¿Les importa el derecho de las personas a escoger como vivir? No mucho, realmente, porque en sus redes protestan por la inclusión, en la reforma al Código de Salud que se debate en la Asamblea Nacional, de la autoidentificación de genero, “que puede o no corresponder con la fisiología de la persona o su sexo al nacer”. Es decir se oponen a la posibilidad de elegir. Ellos quieren que las escuelas y colegios omitan la educación de temas de género. O sea quieren que aquí se siga ultrajando a todo el que no es hombre blanco. Quieren que se siga pegando a las mujeres, que se siga asesinando por el único hecho de ser mujer, se siga haciendo el mal chiste machista. Se oponen a la distribución gratuita de métodos anticonceptivos a menores de edad. Es decir se oponen a que el estado provea políticas de planificación familiar vitales en este o cualquier tiempo.

Todo esto ocurre en pleno siglo XXI. Un segmento importante de la población no ha logrado entender que los derechos de las personas son universales. Es decir, para todas las personas. Ellos están en su derecho de protestar y alinearse con la parte más retardataria de la iglesia católica. Y el resto, estamos en nuestro derecho de decirles que están completamente equivocados. Que la vida es para todos, y que todos merecemos el mismo respeto. Que si la ley protege el matrimonio heterosexual, por ejemplo, debería también proteger el matrimonio homosexual.

Yo por mi parte, declaro libremente que a los hijos hay que enseñarles que es perfectamente factible ser feliz siendo lo que uno quiere ser. Que la familia es la que uno escoge. Que las preferencias sexuales están abiertas. Que hay muchos tipos de familias, y todas son válidas. No soy un teorista de género, ni teorista de nada, pero creo firmemente en la autodeterminación y en que hay que luchar con todas las fuerzas para que esa autodeterminación, sin ningún prejuicio ni juzgamiento, sea posible para todos.

En este capítulo quiero presentar canciones que rinden homenaje, o que simplemente hablan, de los distintos tipos de familias, de los distintas formas de vivir la sexualidad y el amor, que ponen el dedo en la llaga en estos tiempos donde hay que poner el dedo en la llaga y hay que denunciar todo aquello que atenta contra la vida en común.

  • Swanlights – Antony and The Johnsons
  • The Man I Love – Caetano Veloso
  • The Kids – Lou Reed
  • Family Snapshot – Peter Gabriel
  • Mother – John Lennon
  • Resist – Rush
  • Me, Myself and I – Beyoncé
  • Lifestyles – Sandrevan Lullaby – Sixto Rod Riguez
  • I’ll be OK with Myself – Morrissey
  • Calling You – Etta James
  • A Rosa – Djavan
  • Tudo pela metade – Marisa Monte
  • La familia, la propiedad privada y el amor – Silvio Rodríguez
  • Acerca de los padres – Silvio Rodríguez

Este capítulo de TAN LEJOS TAN CERCA se emitirá el viernes 13 de octubre de 2017, desde las 18:30 hasta las 20h00 (GMT-5). Aquí se puede escuchar el programa en vivo desde este sitio web. Aquí se puede escuchar el programa en cualquier momento después de su emisión viva, y todos los programas anteriores. Foto: “Retrato de primera comunión”, de Víctor Manuel Jácome (intervenida por RB). Sin fecha. Tomado del libro “Jácome” publicado por el Consejo Nacional de Cultura.