Capítulo 5: ¡Fiesta en los Andes!

ESCUCHE AQUÍ ESTA EMISIÓN: “CAPÍTULO 5:¡FIESTA EN LOS ANDES!” EMITIDO EL 21 DE JULIO DE 2017

5. Fiesta en los andes

Los que decían que la música ecuatoriana es absolutamente lastimera, tristona, melancólica se equivocan, valga la palabrita, absolutamente. Es verdad que en la inmensidad de los Andes –en los páramos y en la fría calle solitaria de la capital– se escucharán para siempre yaravís que extrañan amores perdidos y pasillos de despecho. Bella música, igual. Sin embargo aquí, desde hace cientos de años, se hace mucha música diferente la una de la otra. Nuestra música es tan diversa como lo somos en todos los otros rubros de la vida. Es ya un sin sentido afirmar que la música que se hace en el Ecuador responde a los parámetros de un suicida o un paciente tratado con depresión crónica. Basta salir a la calle, vivir el mundo real, ir a las celebraciones populares de cualquier tipo, para ver que una buena porción de la música ecuatoriana está hecha para bailar. Alguien dice “fiesta popular” y todo el resto se anota a la pachanga.

No se pretende hacer un balance de la historia musical reciente, pero una cosa diré: hace 30 años, cuando tenía 15 años, y empecé a hacer un programa de rock en televisión, el sector musical ecuatoriano estaba en pañales y era un caos. Habían grandes talentos, como siempre los ha habido. Grandes instrumentistas, compositores, arreglistas. Pero no había donde grabarlos. No había lugares para que se presenten. No habían sellos ni promotores. Entre la escasez total, los talentos se desintegraban. El ímpetu y las ganas no eran suficientes para que el oficio se mantenga. 30 años después –no quiero decir que este sea el edén de las oportunidades y la industria musical sea boyante– pero al talento musical se han sumado expertos en todas las áreas: hay excelentes técnicos de grabación, productores capos en encontrarle la vuelta al sonido de cada artista; hay promotores profesionales y gente que maneja a los artistas; hay programadores de festivales. Hay festivales. Hay publicistas especializados en la música. Hay lugares que, siguiendo la luz del decano de estas cosas, El Pobre Diablo, presenta casi a diario música en vivo. Es decir el medio musical ecuatoriano se ha profesionalizado. Hay más de todo, y todo es superior a lo anterior.

Y lo mejor de todo: el mundo se ha abierto al Ecuador. Desde mi punto de vista, las músicas hiphoperas tropicales que hace Guanaco, por ejemplo, son eminentemente ecuatorianas. Lo mismo el montuno de La Mala Maña o la trova juvenil de Pita. La frontera en la música terminó el momento en que los músicos decidieron ser lo que son: una mezcla de influencias, estilos y memorias.

Me he desviado del tema. Quería hablar de la música festiva en los Andes y he terminado hablando del espiral cultural del que estamos hechos. Quizás no importa, porque en un lugar importante de ese espiral está la necesidad festiva de todos nosotros. ¿Será porque en los otros rubros –la política, la economía, el deporte– nos va mal? ¿Será porque nos comemos un clavo que nos encanta ir por ahí, mamanegreando?

El capítulo de hoy presenta música de todos los confines del Ecuador: desde el río Santiago en Esmeraldas, hasta el páramo recientemente quemado en Zuleta; pasando por Nueva York y Barcelona, ciudades muy ecuatorianas simplemente porque allí hay ecuatorianos y muchos. Todas son, a su manera, músicas festivas. Músicas de abrigo espiritual, músicas de arraigo y alegría:

  • Vamos pa la calle – Guanaco con Elder
  • Para armar – La mala maña
  • En el tiempo del Palladium – The Spanish Harlem Orchestra
  • Camino a Puerto Ayora – Son de Galápagos
  • Esto es Pachá – Gino Castillo
  • Changó en Esmeraldas – Omar Sosa con la NDR Big Band
  • Mi bolerito – Hugo Idrovo
  • Escaleras y galerías – Promesas Temporales
  • El farrista quiteño – Luis Humberto Salgado
  • Tema de Zuleta – El taller de música
  • Andarele – Leonardo Cárdenas Palacios
  • Doña Petita Pontón – Leonardo Cárdenas Palacios
  • Yo soy el hombre – Don Naza
  • Sarina – Papá Roncón
  • Babalu Aye – Alex Alvear y Mango Blue

 

Este capítulo de TAN LEJOS TAN CERCA se emitirá en vivo el viernes 21 de julio de 2017, desde las 18:30 hasta las 20:00 (GMT-5). Aquí se puede escuchar el programa en vivo desde este sitio web. Aquí se puede escuchar el programa en cualquier momento después de su emisión viva, y todos los programas anteriores. Foto: tomada del libro “¡Verde, pintón y maduro! los 25 años de El Pobre Diablo”. Por Pepe Avilés.