Capítulo 15: “Silenciarnos es imposible”

ESCUCHE AQUÍ ESTA EMISIÓN: “CAPÍTULO 15: SILENCIARNOS ES IMPOSIBLE” EMITIDO EL 4 DE AGOSTO DE 2017:

img_1720

¿En qué estaban pensando las autoridades culturales del Municipio de Quito cuando decidieron clausurar la obra “Milagroso altar blasfemo” de Mujeres creando de Bolivia, en la muestra “La intimidad es política”?

¿Estaría dentro de sus mentes la posibilidad de que haciendo aquello, la obra clausurada cobraría un efecto diferente, se convertiría ya en una obra de culto, tendría un impacto mucho más poderoso?

¿Se darían cuenta –hay que dudar de todo, últimamente– que tal clausura se estaba dando pocas horas después de que la Conferencia Episcopal Ecuatoriana emitiera un comunicado en el que declaraba su “preocupación y malestar” por la exhibición de la obra de las bolivianas?

¿Creerían ellos que la gente no haría una relación entre una cosa y otra, entre comunicado y clausura? ¿Pensarían algún momento, las autoridades mencionadas, que decir que la obra fue pintada en un espacio patrimonial y que para eso se necesitaba un permiso, una oficiosidad burocrática, sería visto por muchos como una simple leguleyada, como un pretexto bastante barato?

Dado que tales funcionarios estuvieron, el anterior sábado, en la inauguración de la muestra y que seguramente, como son funcionarios muy responsables, habrían leído con mucha anticipación todos los protocolos de la muestra, los documentos curatoriales, habrían revisado las obras, habrían incluso asistido al montaje de esta, la más importante exposición de año de la más importante infraestructura cultural de la ciudad, dado todo eso ¿porqué no dijeron nada, en su momento, sobre la “falta de permisos” necesarios para la colocación de la obra?

¿Tendrían conciencia estos funcionarios que haciendo lo que hicieron le estarían haciendo un flaco favor político a su jefe, el alcalde de la ciudad, que ahora queda para muchos como otro censor más, y un flaco favor a la misma Conferencia Episcopal Ecuatoriana, que pretendía que la obra no fuera vista y sin embargo, con la alegre decisión de los funcionarios, ahora es replicada al infinito y más allá en las redes sociales?

Todas estas preguntas pasan por mi mente en estos momentos. Reconozco una cosa: no me siento muy cómodo cuando en las redes sociales, la gente –indignada por el hecho de censura– escribe que la ciudad es “pacata”, que Quito es “totalmente curuchupa”, que el ambiente está “completamente secuestrado por el conservadurismo tradicional de la ciudad”. Creo que esa es una verdad a medias. Porque por cada funcionario temeroso, por cada funcionario obediente a quien censura, por cada funcionario censor, hay otros, que en cambio se juegan enteros por abrir la mente, por organizar exposiciones como “La identidad es política”. Por cada autoridad, local o nacional, que suprime, que controla, que vigila, que corrompe, hay otros muchos que se paran firme y los denuncian. Sí, esta es una ciudad pacata, curuchupa y conservadora, pero también es una ciudad donde mucha gente lucha por ejercer sus derechos. Invisibilizar los esfuerzos que mucha gente hace por vivir en una mejor ciudad, en un mejor país, es un error.

Santiago Roldós tiene un texto muy bonito sobre la muestra “La identidad es política”. Lectura indispensable. Poco después, Santiago ha escrito esto, que me parece resume bien lo que pienso, y como él se expresa bastante mejor, lo copio: “Hemos ganado. La cobardía de las autoridades municipales de Quito, despachando como un proceso administrativo su decisión política de censurar el mural Milagroso Altar Profano, del colectivo Mujeres Creando de Bolivia, es una victoria del feminismo, el arte contemporáneo y la democracia. En lugar de asumir frontalmente su postración a los sectores más reaccionarios de la Iglesia Católica y su relación clientelar con el electorado y la ciudadanía, la Alcaldía se ha sacado de la chistera una tramitología pendiente de patrimonio histórico, tan real como milagrosamente descubierta al día siguiente de las presiones de la derecha más recalcitrante”.

Hemos ganado, pues. O como dicen las propias artistas bolivianas: “silenciarnos es imposible, censurarnos es inútil, destruir nuestra obra la hace más potente”.

Al calor de este triunfo, me dispongo a presentar, en este programa de radio, algunos temas musicales de artistas que en un momento u otro fueron prohibidos por la gente que ostenta el poder. Esas victorias, la de esos poderosos y censores, han sido, ya lo sabemos, pírricas.

  • Tramp the Dirt Road – Elvis Costello
  • Sancturay – Madonna
  • Take the Box – Amy Winehouse
  • Remeber – John Lennon
  • Human Behaviour – Björk
  • Canción de cuna para un niño vago – Víctor Jara
  • La tristecita – Atahualpa Yupanqui
  • ¿Quién dijo? – Interactivo
  • Barro tal vez – Mercedes Sosa / Luis Spinetta
  • La Difference – Salif Keita

Este capítulo de TAN LEJOS TAN CERCA se emitirá en vivo el viernes 4 de agosto de 2017, desde las 18:30 hasta las 19:30 (GMT-5). Aquí se puede escuchar el programa en vivo desde este sitio web. Aquí se puede escuchar el programa en cualquier momento después de su emisión viva, y todos los programas anteriores.  Imagen: fragmento del mural “Milagroso altar blasfemo” de Mujeres creando.